Un sistema que recuerda las vacunas, llena tu agenda, recupera clientes que no han vuelto y consigue reseñas — sin que tú tengas que llamarle a nadie.
Roberto tiene un labrador de 2 años llamado Thor. Lo conocemos desde que busca veterinaria hasta que se convierte en cliente fiel que viene cada año.
El sistema sabe cuándo vence cada vacuna, cuándo es hora del baño y cuándo hay que desparasitar. Nunca se olvida de nada.
Las situaciones que más pacientes y dinero le cuestan a una veterinaria — y cómo el sistema las resuelve.
Cada parte del sistema ataca un problema real. Así se traduce en pesos.
Cuando activamos tu cuenta, esto ya está configurado para tu veterinaria.
Una sesión de unos 60 minutos y el sistema queda funcionando. Tú nos das la info, nosotros configuramos todo.