Un sistema que contesta referencias de diseño a cualquier hora, cobra el depósito para que nadie te vea la cara, y recuerda el cuidado post-tatuaje sin que tú tengas que estar mandando mensajes.
Diego tiene 27 años y lleva meses juntando referencias para su primera pieza grande. Lo seguimos desde el mensaje de madrugada hasta que vuelve por su tercera sesión de la manga.
No es lo mismo un tatuaje pequeño de una sesión que un proyecto grande de varias visitas. El sistema trata cada uno distinto.
Los problemas más comunes en un estudio de tatuajes — y cómo el sistema los resuelve.
Cada parte del sistema ataca un problema real. Así se traduce en pesos.
Cuando activamos tu cuenta, el sistema ya está configurado para tu estudio.
Una sesión de 45–60 minutos y el sistema queda funcionando.