Un sistema que recuerda a tus clientes cuándo toca su revisión anual, avisa cuando se les acaban los lentes de contacto y llena tu agenda — sin que hagas llamadas ni mandes mensajes uno por uno.
Sofía tiene 29 años, empieza a ver borroso de cerca en la oficina y decide por fin hacerse un examen de la vista. La seguimos desde el primer mensaje hasta que se vuelve clienta fija cada año.
La vista cambia diferente para cada cliente. El sistema sabe cuándo avisarle a cada quien según lo que compró la última vez.
Los problemas más comunes en una óptica — y cómo el sistema los resuelve.
Cada parte del sistema ataca un problema real. Así se traduce en pesos.
Cuando activamos tu cuenta, el sistema ya está configurado para tu óptica.
Una sesión de 45–60 minutos y el sistema queda funcionando.